• Nuestros pensamientos crean nuestra realidad…!


    Oficialmente la ciencia admite que nuestros pensamientos crean nuestra realidad…!
    Puedes crear tu propio mundo. Si el pensamiento que transmites sobre lo que quieres es bien claro y definido, lo atraerás.
    Compartir e interactuar con las personas es lo que de verdad nos va a hacer felices...
    Todo este fascinante mundo cuántico abre una enorme y misteriosa puerta al mundo espiritual. Somos como grandes antenas electromagnéticas. Dependiendo de nuestra energía vamos a atraer a unas posibilidades o a otras, de las infinitas que nos ofrece el universo.
    Y la pregunta es: ¿qué señal estás tu transmitiendo al universo? Porque puede depender de ella lo que recibas. Siendo conscientes de esto tenemos la capacidad de cambiar nuestra energía, para ello primero tenemos que cambiar el pensamiento, salir de nuestra rutina, de nuestro tiempo y de nuestro cuerpo. Imaginar situaciones deseadas es una forma muy sencilla de hacerlo ya que al imaginar nuevas situaciones, como el cerebro no tiene ojos, no sabe si lo que pensamos, soñamos o imaginamos, está pasando de verdad o no.
    De esa forma nos adelantamos a lo que queremos, las funciones celulares de la felicidad se ponen en marcha: serotonina, endorfinas, dopamina… Y co-creamos con el universo. Puedes crear tu propio mundo. Si el pensamiento que transmites sobre lo que quieres es bien claro y definido, lo atraerás. Podemos relajarnos, confiar en la vida, co-crear con el universo y disfrutar de nuestra existencia.
    Compartir e interactuar con las personas es lo que de verdad nos va a hacer felices. Somos seres espirituales y además de necesitar cosas necesitamos nutrirnos de amor, compartir y sentir paz y serenidad.
    Extracto de: Cómo repercute la física cuántica en nuestras vidas
    El artículo nuevamente cuenta de cómo el testigo cambia el resultado del experimento, literalmente esto ha sido demostrado científicamente cuando se experimente en el ámbito de física de las partículas o física cuántica. Es decir, el pensamiento influye contundentemente en la realidad. Este experimento es tan trascendental para la humanidad que no entendemos cómo es que en las Universidades, periódicos, radios y televisoras no están disertando sobre esto en primeras planas, para finalmente tomar la decisión más básica del mundo: educar en las escuelas básicas a nuestros niños para cambiar a un pensamiento positivo sobre su realidad, ya que son responsables de crearla.
    Así de fuerte y claro señoras y señores, es urgente tomar consciencia y comenzar a vivir con una actitud más responsable, a dejar de ser horrorosamente reactivos sino proactivos. Para que ante la conflictividad que vivimos, seamos más adultos y reflexionemos, para elegir de nuestros pensamientos, los más positivos, los más constructivos para solucionar las problemáticas y no para atizarlos.
    Les informo con base científica a los que tienen un pensamiento tóxico constante de rabia desasosiego, desesperación: no importa a quién están culpando de sus desgracias, a los únicos que les están haciendo daño, es a ustedes mismos.

    Los pensamientos negativos: la “peste” de las neuronas… No mucho se ha escrito sobre este nuevo problema del Siglo XXI: 
    La incidencia de los pensamientos negativos sobre nuestra “red neuronal”. En 2008, un brillante artículo elaborado por la Profesora María del Carmen Navarro Maldonado, para la Universidad de México, exponía las bases de lo que ella denominaba “peste de las neuronas”, analizando la incidencia de los pensamientos negativos en el marco de conceptos abstractos que podrían materializarse. La cuestión reviste especial interés, ya que en los últimos tiempos la presencia del pensamiento creativo parece estar relacionada con la salud, mientras que la presencia del pensamiento negativo se asocia con la enfermedad, y a nivel biofísico, existen evidencias empíricas que apuntan a ello, tal y como expone la profesora Navarro. Citando igualmente a Perkins , 1984, hallamos que el pensamiento creativo se asocia a la materialización de realidades que “a priori”, suponen la estructuración de ideas que hallan su contrapartida en una satisfacción que actúa como retribución en sí misma. Esta retribución creativa obedece a una necesidad del ser humano de integración con el “Universo Inteligente”, hasta el punto que genera reacciones biofísicas placenteras, ya que va orientada a la generación de un “bienestar colectivo”. Si atendemos a los avances que han reportado bienestar y avance en nuestra historia, el impulso de las mentes creativas, ha permitido el disfrute colectivo de los avances que actualmente gozamos en nuestras modernas sociedades de bienestar. La cuestión fundamental que aborda la profesora Navarro es la relativa la incidencia de nuestros pensamientos en nuestras vidas. La respuesta es sin duda positiva. Nuestros pensamientos están correlacionados con nuestra vida de entorno, hasta el punto que pueden condicionar nuestra salud o nuestra enfermedad. Cuando habla de “peste de las neuronas” habla expresamente de aquellos estados en los que la ira, el miedo y el pensamiento negativo conducen a situaciones energéticamente adversas a nivel biofísico. Y efectivamente, tal y como cita Ernest Holmes en su libro (La ciencia de la Mente) 1998, te conviertes en aquello que piensas que eres y crees “ser”. La peste de las neuronas, proviene de la creencia en el caos, ya que dicha creencia genera una serie de reacciones autodestructivas en cadena, que pueden devenir y de hecho devienen en una materialización de ese pensamiento continuo. De ahí la importancia en el estudio de los procesos que intervienen en la salud de los procesos dell pensamiento positivo y creativo, ya que en esa positividad se encuentra la clave del avance humano. Navarro llega incluso a aseverar en su brillante exposición, que los pensamientos negativos, son los generadores de esa “peste” de las neuronas, ya que inciden en el origen mismo de la creación destructiva constante que desemboca en el caos del sujeto así pensante. La perseverancia en ese tipo de pensamientos de forma pesimista y negativa, finaliza materializando en la realidad el desenlace de esa creación. De esta forma, los síntomas de esta “enfermedad” son el temor y su consecuencia , la ira, la violencia y las manifestaciones del odio que degeneran en conductas de destrucción. Encuentre Ud una persona negativa y todos le dirán lo mismo: que ellos no son negativos que lo que son es realistas. Pero si vamos a la física cuántica encontramos que ella ha demostrado que los pensamientos crean la realidad, por lo tanto, el pesimista siempre confirmará su teoría fatal. De lo que nunca se dará cuenta, es que él es el principal responsable de su tragedia.

    “Podemos crear la guerra o podemos crear la paz, somos creadores.”
    Bruce Lipton

    Nada justifica quedarte en la lamentación, lapidando a otros para justificar tu desgracia, ya basta. Se varón, Se mujer, levántate, piensa y hazte cargo de un mundo mejor para ti y los tuyos.
    El momento es ahora.

    Información extraída: Esta entrada fue publicada en 06/06/2013 por  enÁnimateCientíficos y Espirituales coinciden y etiquetada con ,.

    Flavia de Corazon a Corazon!

1 comentarios:

  1. pablo moraq dijo...

    Que tienes tú que el universo no tenga. Que tiene el universo que tú no tengas.

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